Yo creo en los cinco puntos del calvinismo, he escrito sobre ellos y los he defendido. En este escrito, no es mi deseo refutarlo ni defenderlo, solamente me preocupa que haya muchos jóvenes que son  criados teologicamente con blogs, artículos que se toman 10 minutos para leer, y después quieren afirmar algo que los expertos en la literatura cristiana niegan.

Hago esto por amor a la verdad y la historia. La historia es algo que siempre me ha fascinado. Trataré de citar 10 autores que afirman que los padres antes de Agustín -aunque mencionaron ciertos términos que se usan hoy en nuestros debates calvinistas y arminianos-, no querían decir lo mismo que los calvinistas. Por lo menos este es el consenso que generalmente se encuentra en la literatura post agustiniana y post reforma.  

Michael Frede

  1. “Cuando en los principios del tercer siglo A.D. Orígenes colecciona pasajes de la Escritura para apoyar la doctrina del libre albedrio, las cuales se pueden tomar que implican que hay libre albedrio, pero solo si ya crees que hay tal cosa, o que Dios no mandaría a hacer ciertas cosas al menos que tengamos el albedrio que nos permitiera realizar sus demandas. Por lo tanto, la noción cristiana del libre albedrio, tiene que venir de otro lado. ¿Entonces de dónde Tatiano, agarra esta noción?”[1]103-104.

Tatiano. Escritor cristiano y teólogo. Asirio. 120-180AD.

Comentando sobre la escuela estoica (griega) y su influencia sobre la noción cristiana del libre albedrio del hombre.

Citado en  A Free Will-Origins of the Notion In Ancient Thought.

Lectures at UC Berkeley

 

  1. Richard P. MCbrien experto del catolicismo comentando sobre el debate que surge en el siglo II cuando los gnósticos proclamaban que la salvación era sólo para un cierto grupo de iniciados dice: “sus oponentes principales fueron Ireneo, Tertuliano e Hipólito”.[2] Implícitamente aquí se rechaza la doctrina de la predestinación conforme a la interpretación calvinista del término. Todos estos padres fueron antes de Agustín.

 

  1. Nadie fue tan experto en la literatura patrística como el finado Thomas C. Oden, fue editor general del Ancient Christian Commentary.

“Una perplejidad especial de la omnisciencia divina en la relación entre la libertad de la voluntad humana y el conocimiento divino. Dios conoce de antemano el uso del libre albedrío, pero este conocimiento anticipado no determina eventos”. En su teología sistemática siempre confirmaba sus comentarios con los padres antiguos y como podemos notar en la nota al pie cita a Atanasio, Hilario.[3]

 

Otra cita: “La pregunta más difícil sobre la omnisciencia tiene que ver con correlacionarla cuidadosamente con la afirmación del futuro y la libertad contingente de las criaturas. Si Dios sabe lo que luego haré, ¿eso me quitará mi libertad? Aunque al principio parezca así, el consenso de la enseñanza clásica cristiana es responder no”.[4]

 

  1. Cuando se trata de la escolástica protestante reformada y el desarrollo de su pensamiento en nuestra tradición evangélica el gran experto Richard A Muller le llama a nuestra interpretación calvinista de 1 Timoteo 2, 2 Pedro 3:9, “la tradición agustiniana”.[5]

 

  1. Un libro sobre teología histórica (interpretación de la iglesia a través de los siglos) escrito por Gregg Allison, diseñado para que sea un manual para ayudar con la teología de Grudem, señala después de decir que el consenso de los padres sobre la doctrina de la predestinación era que estaba basada sobre la omnisciencia de Dios y no en la soberanía:

“La Iglesia primitiva presentó la salvación en términos de un esfuerzo cooperativo entre Dios y los seres humanos. Ignacio lo pone claro: “si tú quieres hacer el bien Dios está listo para ayudarte”. [6]

  1. From Heaven He Came A Systematic Summary “Reformed Theology”. Muy pronto ser traducido al español. En este libro se dice lo siguiente:

“Aunque la apelación de los reformadores primeramente fue sobre todo en la Escritura también ellos creían que la afirmación de una voluntad esclava estaba bien firme en la tradición de Agustín, particularmente en sus escritos anti pelagianos. En su base, los reformadores se miraron a si mismos recuperando el agustinianismo”.[7]

  1. Severio de Gabala fue famoso en Constantinopla y vivió en los últimos tiempos de Agustín y tan establecida estaba la tradición en los padres orientales sobre el libre albedrío y todo lo que llamaríamos “arminiano” en el día de hoy, que comentando sobre 1 Cor 2:9, dice: “nadie debe de pensar que Dios indiscriminadamente revele el misterio a algunos y deje que el  resto perezcan ignorancia. Al contrario, debemos de estar persuadidos que por el conocimiento de su poder Dios ha preparado la cosa correcta para cada persona de acuerdo a su (deserts- no sé cómo traducir esa palabra), ya que en prevé lo que cada uno va escoger antes que acontezca”.[8]

 

  1. El finado Jaroslav Pelikan dice:
    “En cierta manera y en cierto grado único cuando se trata de un pensador fuera del Nuevo Testamento, Agustín determinó la forma y el contenido de la doctrina de la Iglesia para la mayoría de la historia del cristianismo occidental. El rol de Agustín en la evolución del pensamiento y enseñanza cristiana afectó la historia de cada doctrina y no sólo fue en el tema de la naturaleza y la gracia lo cual han estado bien unidas a su persona’.[9]

 

  1. El gran historiador Phillip Schaff.
    “La doctrina semipelagiana fue la más popular e hizo un gran progreso en Francia. Sus principales defensores después de Casiano (360-435AD-note eso) son los siguientes: el monje presbítero VICENTIUS[10] de Lerinum, autor del Commonitorium, en el que desarrolló la verdadera prueba católica de la doctrina, el consenso triple, en antagonismo encubierto a las nuevas doctrinas del agustinianismo”.[11]

 

  1. Louis Berkoff “La predestinación no constituye un tema importante de discusión en la historia hasta la época de Agustín. Los primeros Padres de la Iglesia aluden a ello, pero todavía no parecen tener una concepción muy clara de él. En general, la consideran como la presciencia de Dios con referencia a las acciones humanas, sobre la base de la cual Él determina su destino futuro”. Por lo tanto, fue posible que Pelagio apelara a algunos de los primeros Padres.[12]

 

[1] Citado en  A Free Will-Origins of the Notion In Ancient Thought.  Lectures at UC Berkeley. Michael Frede. P.103-104

[2] Catholicism. P. 174

[3] (Athanasius, Incarnation of the Word 1–6, NPNF 2 IV, pp. 36–39; Hilary, Trin. IX.61–75, NPNF 2 IX, pp. 176–81).

Thomas C. Oden, The living God: systematic theology, vol. I (San Francisco, CA: HarperSanFrancisco, 1992), 71–72.

[4] Thomas C. Oden, El Dios viviente: teología sistemática, vol. I (San Francisco, CA: HarperSanFrancisco, 1992), 73.

[5] Calvin and the Reformed Tradition. P. 79

[6] Historical Theology. Gregg Allison. P. 454-455

[7] Matthew Barret en el libro ya citado. P. 452.

[8] citado en Ancient Christian Commentary  On Scripture. On 1 Corinthians. P.23

[9] Jaroslav Pelikan. The Emergence of the catholic Tradition. (100-600). P. 293

[10] Nadie sabe quien fue este hombre, pero este nombre se le ha adjudicado. Fue un escritor popular,  esta piedra se la tira a Agustin, ya que las interpretaciones de Agustín sobre la gracia y la predestinación se estaban haciendo famosas en los monasterios y en todos aquellos lugares donde el cristianismo prevalecía y por eso él dice que la doctrina de Agustín no es la de los padres antiguos. Es famoso por definir la ortodoxia cristiana y universal o mejor dicho “católica”: “lo que se creía por todos  en todos lados”.

[11] Philip Schaff y David Schley Schaff, Historia de la iglesia cristiana, vol. 3 (Nueva York: Charles Scribner’s Sons, 1910), 862-863.

[12] L. Berkhof, Teología sistemática (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing co., 1938), 109.