“La tarea de la teología del Nuevo Testamento no es meramente transmitir correctamente y en secuencia tópica las declaraciones disponibles de sus autores. El deber más excelente y atractiva del teólogo es entender estos autores desde sus propias perspectivas y EXPERIENCIAS”. Obviamente esto es particularmente necesario cuando se trata de Pablo porque su preocupación primaria no es teórica o dialéctica en ninguna manera sino práctica y religiosa”. Herman Gunkel. The Influence of the Holy Spirit. P.75

“El rehusar de Pablo en hablar de las revelaciones secretas (Gunkel habla de 2 Cor 12) indica que para el hablar sobre ellas era como un santuario profanado. Estas son las condiciones y experiencias de las cuales el agarra su fuerza, no meramente por decisiones individuales, sino por la confidencia con la cual él anuncia un alto y mundo celestial y demanda un retorno hacia el. Herman Gunkel. P. 78

“Para Pablo la posición presente del Espíritu y la posición futura del reino están mutuamente relacionadas al punto que pueden ser intercambiables”. P. 82

“Espíritu no es poder absolutamente. Espíritu es lo divino, poder sobrenatural, y cuando Pablo afirma que la conducta entera del cristiano es una actividad del Espíritu de Dios, él está diciendo que un poder manifiesto en la vida cristiana, que es divino, absolutamente sobrenatural, el cual nunca puede ser explicado por poderes humanos o por ésta era”. P. 93

“Pablo no se distingue de las comunidades cristianas primitivas negando la presencia del Espíritu, lo que él le añade es una evaluación ética a la carismata’. P. 91