Agustín: “No puede creerse que guardáis la fe católica los que no enseñáis que se debe guardar la fe romana”

(Sermón 120 n. 13)

Este es un supuesto sermón de Agustín que algunos apologistas católico romanos citan mucho cuando un cristiano evangélico debate con ellos sobre la autoridad de la iglesia de Roma y el papado. He buscado esta cita y no la he encontrado, y cuando voy al sitio web de obras completas de Agustín y ahí se muestra la “tabla cronológica” de sus sermones, cuando uno accede al sermón 120 no llega al numero 13 sino al 3 y dice:

 

“Vuelve conmigo, debilidad humana; vuelve, pues. Comprendamos, si podemos las realidades humanas mismas. También yo que os hablo soy un hombre, y hablo a hombres, y emito el sonido de la voz. Hago llegar el sonido de mi voz a los oídos de los hombres y, sirviéndome de él, de alguna manera deposito en su corazón, a través de su oído, mi idea. Por tanto voy a hablar lo que pueda, como pueda; comprendamos esto. Pero si ni siquiera esto conseguimos entender, ¿qué somos frente a la Palabra? Ved que estáis oyéndome; os dirijo la palabra. Si uno de vosotros sale de aquí y alguien fuera le pregunta qué se hace aquí, responderá: El obispo está dirigiendo la palabra. Dirijo la palabra acerca de la Palabra. Pero ¿qué palabra?, ¿acerca de qué Palabra? Una palabra mortal acerca de la Palabra inmortal; una palabra mutable acerca de la Palabra inmutable; una palabra temporal acerca de la Palabra eterna. No obstante, prestad atención a mi palabra. Efectivamente, os había dicho que la Palabra de Dios está en todas partes. Ved que os dirijo la palabra: lo que digo llega a todos. ¿Acaso para que llegase a todos lo que digo lo habéis dividido? Si estuviera alimentándoos, queriendo llenar vuestra mente, no vuestro vientre, y os ofreciese panes con que os saciaseis, ¿no repartiríais mis panes entre vosotros? ¿Acaso podrían llegar todos mis panes a cada uno de vosotros? Si llegasen a uno solo, los demás se quedarían sin nada. Ved que estoy hablando, y todos tenéis. Es poco decir que todos tenéis; hay que añadir que todos tenéis todo. Todo llega a todos, todo llega a cada uno. ¡Oh maravillas de mi palabra! ¿Qué es, entonces, la Palabra de Dios? Escuchad otra cosa. Lo que he dicho, salió hacia a vosotros, pero sin apartarse de mí. Llegó a vosotros, pero no se separó de mí. Antes de decirlo, lo tenía yo, no vosotros; lo dije y comenzasteis a tenerlo vosotros, pero yo no perdí nada. ¡Oh milagro de mi palabra! ¿Qué es, entonces, la Palabra de Dios? Conjeturad lo grande por lo pequeño. Considerad las cosas terrenas y alabad las celestiales. Criatura soy, criaturas sois, pero cuántas cosas maravillosas se producen en relación a mi palabra en mi corazón, en mi boca, en mi voz, en vuestros oídos, en vuestros corazones. ¿Qué es el Creador? ¡Oh Señor!, escúchanos. Repáranos, ya que nos hiciste. Haznos buenos, pues nos hiciste hombres iluminados. Éstos, vestidos de blanco, iluminados, oyen tu palabra por mediación de mí. En efecto, iluminados por tu gracia, se hallan en tu presencia. Éste es el día que obró el Señor4. Pero esfuércense, oren, para evitar que, una vez pasadas estas fechas, vuelvan a ser tinieblas ellos que se han convertido en la luz de los milagros y beneficios de Dios”.

 

(Agustín 120 n. 3, véase http://www.augustinus.it/spagnolo/discorsi/index2.htm )

Nota: Al abrir el enlace se va al sermón 1, véase de lado izquierdo la tabla cronológica de los sermones de Agustín y busquen el 120 y verán que solo llega al 3 no 13 y no dice lo que los apologistas católico romanos dicen que dice.

Es cuestionable que tampoco he visto que este sermón de Agustín sea citado por los apologistas católico romanos americanos como Steve Ray, Phil Porvaznik, Art Sippo, Sungenis, Madrid, Bonocore etc. He buscado en el libro “Teología de San Agustín” por Francisco Moriones de BAC que tengo y tampoco el cita este sermón de Agustín.

Parece que este ausente sermón de Agustín: “No puede creerse que guardáis la fe católica los que no enseñáis que se debe guardar la fe romana”, es similar a otra interpolación conocida que hacen los apologistas católico romanos del sermón 131,10 al cual hacen decir a Agustín: “Roma a hablado el caso esta cerrado”. Cuando ese sermón de Agustín no dice eso, dice:

“Así, pues, lo dicho de los judíos, esto mismo lo vemos en éstos. Tienen celo de Dios. Testifico en su favor que tienen celo de Dios, pero no conforme a conocimiento45. ¿Qué significa no conforme a conocimiento? Pues, ignorando la justicia de Dios y queriendo establecer la suya propia, no se han sometido a la justicia de Dios46. Hermanos míos, compadeceos de ellos conmigo. Dondequiera que los halléis, no los ocultéis; no se dé en vosotros una misericordia mal entendida; recalco lo dicho: dondequiera que los halléis, no los ocultéis. Refutad a los que se oponen a la gracia, y a los obstinados traédmelos a mí. Porque a propósito de esta cuestión ya se han enviado a la Sede Apostólica las actas de dos concilios; de allí han llegado también los rescriptos. El asunto está concluido; ¡ojalá concluya de una vez el error. Así, pues, los amonestamos para que tomen conciencia, los enseñamos para que estén instruidos; oremos para que cambien”.

(Agustín 131, 10 vease http://www.augustinus.it/spagnolo/discorsi/index2.htm)

 

 

Dios los Bendiga

Edgar Treviño